-Aikido Vilanova- ESCOLA d´AIKIDO a Vilanova del Vallès, Pavelló Municipal d’Esports C/ Maria Aurèlia Capmany, 2-4 // 08410 VILANOVA DEL VALLÈS,tel 685030502// ADULTS: Classes Dimarts i Dijous de 7 a 8 am i de 19 a 20pm // INFANTIL: Escola FALGUERA; Vilanova del Vallès, de 17 pm a 18pm // EMAIL: aikidovilanovadelvalles@hotmail.com // VISITEU WWW.AIKIDOMAKOTO.COM // Aquest blog és un espai de difusió de l´AIKIDO








jueves, 31 de enero de 2013

Fent crèixer el nostre DOJO

Gràcies als treballs manuals d´en Jorge i l´Ignasi, ambdós, alumnes d´AIKIDO Vilanova, hem d´estar agraïts per la seva col.laboració, ja que han fet crèixer el nostre petit DOJO

El nostre col.laborador i autor de la secció d´aquest blog  LA CAJA LACADA, ens ha fet un kanji amb el text i els símbols del TAKEMUSU AIKI, amb una cita de O´Sensei. Per la seva part, l´Ignasi, ens ha regalat un petit armari , un prestatge, per poder col.locar les eines amb les que treballem.

Vull donar les gràcies a tots dos ja que es tracten d´aportacions culturals molt importants al DOJO, són treballs fets d´una manera artesanal i fets de cor per al grup de persones que practiquem AIKIDO.

A tots dos, DOMO ARIGATO GOZAIMASHITA!







martes, 29 de enero de 2013

EXPOSICIÓ "Viure i Meditar" al CENTRE CULTURAL de Vilanova del Vallès, MARISOL ESCALERA

Aquest proper divendres, a la tarda-vespre, ( 20.30pm ) tindrà lloc la inauguració de l´exhibició fotogràfica que ens proposa  Marisol Escalera.
Aquesta exhibició hi serà al Centre Cultural de Vilanova del Vallès  des del dia 1 fins al 28 de Febrer de 2013.
Marisol és una excel.lent fotògrafa   i dissenyadora, que a més de talent per captar imatges i dominar totes les tècniques relacionades amb l´Art de la fotografia, és una persona amb la sensibilitat i capacitat com per portar anys creixent en l´àmbit del TAI CHI i més Arts Orientals, al marge de la seva experiència com a docent ,  ballarina professional de dansa moderna i contemporànea.



En aquesta ocasió, des de aquest punt de vista del que sap el que sent,    ( des de l´experiència, la sensiblitat,  ) se´ns presenta un recull d´imatges de les quals en podeu veure i gaudir plenament  de "viure i meditar"







 










LINKS:

http://zenpictures.es/portfolio_/expo-vivir-y-meditar

lunes, 28 de enero de 2013

Impresiones AIKIDO ( I )


En ocasiones, cuando vemos demostraciones de AIKIDO, bien sea acudiendo a cursos, o viendo DVD´s de maestros, videos en el you tube, etc, nos asombra la diferencia técnica entre unos y otros maestros. Principalmente, mi sensación es que pese a pertenecer a un mismo lugar, los acentos y la firma de cada persona prevalece, creando una variante, tal y como se hace con los tonos ( siendo siempre colores, si nos referimos a la pintura ) o a las notas ( si nos referimos a la música ) dentro a su vez, de un mismo marco.

Me impresiona especialmente, aquellos maestros que gozan de un fluír contínuo, aquellos que parece que "no hagan nada" ciertamente, muestran que han pasado por todos los niveles evolutivos con éxito, sin metas


( Video de sensei Seigo Yamaguchi, maestro, entre otros, de Senseis como Tissier, Endo, Noel, etc )



todo esto me tiene intrigado y me hace replantearme contínuamente mis esquemas, precisamente porque varían mis sensaciones. Es aquella atracción que siente uno por lo que le atrae, aunque no lo entienda.

Ésta es una de las premisas que particularmente me atrae del AIKIDO como si siempre fuera mi primer día.

En mi opinión, El AIKIDO, lejos de quedarse en una aparente conglomerado de técnicas bajo un prisma púramente marcial, ( hablo humildemente  de mis sensaciones ) es  además, un modo de entender la vida en sí misma, mostrándonos un camino de unión entre nosotros mismos ( en nuestra propia superficie ) y con nuestro "yo" más interno.

Ésta conjunción requiere de una plácida unión  con uno mismo y la misma naturaleza.
Buscando reducir y/o eliminar la agresión sin dañar al agresor, el AIKIDO nos muestra un camino de purificación de nuestras sensaciones inmersas en la vorágine diaria, limpiando cada uno de nuestros elementos más íntimos, desatascando nuestra mente, y ante todo, nuestra capacidad para reaccionar, sentir, respirar, armonizar y ser consciente del aquí y ahora, no como un desafío, si no más bien como un "aquí "estoy vivo, aquí siento, y "ahora", respecto a que uno está "conectado con su entorno"




Ciertamente visto desde un punto de vista externo, es sumamente complejo, ( repito, son mis sensaciones )  entender éstos aspectos, ( hablo de penetrar más allá de la superficie ) puesto que vaya uno donde vaya, el AIKIDO se presenta en líneas generales como un Arte Marcial moderno, tradicional, y como un conjunto de ejercicios que se realizan y que con el tiempo tarde o temprano acaban dominándose.

La sensación reinante, una vez pasados unos años dedicados al estudio del AIKIDO, puede ser diversa, pero creo que es algo bastante común y extendido, que de un modo u otro, con los años llega una calma plena, una sensación de UNIÓN constante, donde más que ganar, sobreponerse, sobresalir, derribar, uno requiere, necesita, ama a su UKE por las sensaciones que le ayuda a conseguir, y por colaborar en su progreso ( tanto en el propio como en el ajeno )

Siendo la propia Naturaleza, tal cual se plantea, tal cual se ve, atronadora, dulce, sencilla, pura es precisamente la conexión con la misma la que nos permite fluír entre nuestros propios muros y trampas mentales y avanzar, de una manera dócil a la vez que efectiva, con nuestro uke y/o adversario.


Es evidente que llegados a este punto de la práctica, llegados a esta sensación global, el Arte del AIKIDO se torna más que una relación de técnicas de combinables entre sí.
Es complicado entenderlo, como me parecieron complicados los poemas de O´sensei ( que aunque lejos de comprenderlos, empiezo a ver una luz al final del túnel ) Lo que quiero expresar es que quizás uno tenga la sensación de que también el Aikido contribuye a una expresión artística única.

Rara vez se da en otra actividad una sensación de unión tan íntima con uno mismo y con el entorno, por eso precisamente el AIKIDO es como la propia naturaleza.

Estas mismas palabras que yo escribo ahora, eran recibidas y/o escuchadas por mis oídos hace más o menos 10 años por mis sempais y maestros y no las entendía en absoluto.
Hoy en día, tampoco entiendo completamente, pero creo comprender algunas pequeñas cosas.
Entiendo que el progreso, sólo viene a través de la práctica.

jueves, 24 de enero de 2013

LA CAJA LACADA VIII

LA CAJA LACADA , sección dirigida por Jorge Santillán nos trae en ésta, su octava edición, un interesante cuento Zen que nos invita a seguir en la línea de pensamiento de EL Tao de Pooh, ( VER CAJA LACADA VII) No me cansaré de decirlo, gracias por tu colaboración Jorge.


Breve Comentario del texto:

Ciertamente, quizás necesitemos de grandes impactos en nuestras vidas, para darnos cuenta de determinadas cosas, tales como la vida misma, y a su vez, la vida que nos dicen debemos vivir.
Errores de enfoque, muchas veces totalmente inconscientes. El milagro de la vida, y nuestro paso por ella. Tal vez también a veces, intentamos abrir las puertas equivocadas, cuando realmente nos sorprendemos al ver "que no hay puertas"
En ocasiones, cuando esto se entiende, se es demasiado mayor,  (en el sentido en el que uno es consciente del tiempo que ha perdido hasta este punto ) y no siempre es fácil ser uno mismo con el todo, pero éste maravilloso texto invita a ello





El maravilloso arte de una gata. Cuento zen






En la casa de un maestro de esgrima llamado Shoken se había instalado una gran rata que estaba causando estragos. Corría de acá para allá aun a plena luz. Un día, el maestro la encerró en su habitación y ordenó a su gata que la cazara, pero la rata le saltó a la cara y la mordió de tal manera que la gata huyó maullando. El maestro decidió traer algunas gatas con fama de buenas cazadoras en el vecindario y las introdujo en su habitación. Pero la rata, acurrucada en un rincón, saltaba encima de cada gata que se acercaba, la mordía y la hacía huir. Era tan feroz que las gatas renunciaban a volver a acercarse. El maestro se enfureció y comenzó a perseguir a la rata con su espada. La corrió rompiendo puertas, shojis y tatamis mientras la rata se desplazaba como un rayo escapando a todos sus avances, hasta que, finalmente, le saltó a la cara y lo mordió.
Bañado en sudor, el maestro ordenó a su sirviente:
He oído decir que a seis o siete aldeas de aquí vive una gata que es la mejor cazadora del mundo; tráela.
El sirviente así lo hizo. Era una gata vieja, que aparentemente no se distinguía de las demás. No parecía especialmente inteligente ni peligrosa. El maestro no creyó que fuera capaz de nada especial pero entreabrió la puerta y la dejo entrar en la habitación. La gata avanzó, tranquila y lentamente, como si no esperara nada extraordinario. La rata se estremeció y quedó inmóvil. La gata se le acercó despacio y simplemente la tomó entre sus dientes y la sacó de la casa.






Esa noche se reunieron en la casa de Shoken las gatas derrotadas y respetuosamente invitaron a la vieja gata a ocupar el sitio de honor. Se inclinaron ante ella y dijeron con modestia:
Todas nosotras tenemos fama de hábiles cazadoras, somos diestras en esta ocupación y hemos afilado nuestras garras para poder vencer a cualquier rata. Pero nunca imaginamos que existiera una rata tan fuerte. ¿Cómo fue que la venciste tan fácilmente?. Cuéntanos tu secreto.
La vieja gata sonrió y dijo:
-Ustedes, gatas jóvenes, serán muy diestras pero no conocen el verdadero camino; por eso fracasan cuando algo inesperado les ocurre. Pero primero, cuéntenme cuál ha sido su entrenamiento.
Una gata negra se adelantó y dijo:
-provengo de una raza especialmente famosa en la cacería de ratas. Puedo saltar paredes de dos metros de altura, puedo pasar por un agujero pequeño, por el que sólo pasaría una rata. Desde niña he practicado todas las artes acrobáticas. Al despertar, todavía medio dormida, si veo pasar una rata por la viga, me levanto de un golpe y la prendo. Pero esta rata era más fuerte y he sufrido la derrota más terrible de mi vida. Estoy avergonzada.
Y dijo la vieja gata:
-tú sólo has entrenado en técnica, un arte puramente físico. Cuando los antiguos maestros enseñaban la “técnica”, era para ellos una de las formas del Camino. Su técnica era sencilla pero contenía la más alta sabiduría. El mundo actual sólo se preocupa por la técnica. Por cierto que se inventaron muchas cosas sobre la base del lema: “practicando esto o aquello, se obtiene esto o aquello”. Pero, ¿qué se obtiene?. Sólo destreza. Dejando de lado el Camino, la competencia se desarrolla mediante el intelecto, y nadie avanza más de ahí. Así ocurre siempre que se piensa exclusivamente en técnica, cuando sólo se usa el intelecto. Es cierto que el intelecto es una función de la mente, pero si sólo produce destreza se transforma en semilla de falsía y el resultado es peligroso. Entonces vuelve a empezar y, de ahora en más, sigue el camino correcto.



Luego, se aproximo una gran gata de piel atigrada y dijo:
-En el arte del guerrero es sólo la mente la que cuenta. Por eso, desde el principio, busqué desarrollar este poder. Ahora, mi espíritu es fuerte como el acero y libre, pleno de energía que llena cielo y tierra. Tan pronto como percibo al enemigo, lo fascino con esta mente poderosa y la victoria es mía. Sólo entonces me aproximo, sin pensar, tal como la situación lo pide. Ejerzo sobre la rata el hechizo de mi poder, anticipo cada uno de sus movimientos. En cuanto a la técnica per se, no podría preocuparme menos. Todo se produce por sí mismo. Una rata corre misteriosa por la viga: sólo necesito mirarla fijamente y es mía. Pero hoy, esta rata misteriosa apareció sin forma y desapareció sin dejar huella. ¿Qué es? No lo sé.
La vieja gata contestó:
-Lo que has estado persiguiendo no es más que una fuerza psíquica y no surge del bien que merece llamarse bien. Que seas tan consciente del poder que usas para ganar es suficiente para que se vuelva en contra de tu victoria. Tu ego entra en juego. Pero ¿qué sucede cuando el ego del otro es más fuerte que el tuyo? Si buscas superar al enemigo con tus poderes superiores, él se opondrá a ti con los suyos.
¿Acaso imaginas que la única fuerte eres tú, que todos los demás son débiles? Supongamos que existe algo que no puedes vencer con la fuerza de la voluntad más potente, con tu propia fuerza, aunque fuera superior. ¿Qué harías entonces? Ésa es una buena pregunta.
La fuerza espiritual que sientes en ti, como el acero, libre y que llena cielo y tierra, no es la Fuerza suprema sino su reflejo. Tu mente no es más que una sombra de la gran Mente. Parece ser el Poder supremo pero, en realidad, es completamente diferente. La verdadera Mente es poderosa porque está constantemente iluminada por una visión clara. Pero tu mente sólo roza ese poder bajo ciertas condiciones. Tu fuerza y la gran Fuerza tienen origen distinto y, por lo tanto, tienen efectos diferentes. Es la diferencia que existe entre la corriente eterna del río Yang Tse y una crecida repentina. Pero, ¿cuál es la actitud necesaria para confrontarse con algo que ninguna fuerza espiritual puede vencer? Un proverbio dice: “Una rata, al verse atrapada, muerde hasta a la gata”. Un enemigo que enfrenta la muerte no depende de nada, olvida su vida misma, olvida sus necesidades, se olvida de sí mismo; es libre. Su voluntad es como el acero. ¿Cómo podrías vencerlo con una energía espiritual pretendidamente propia?.

 

Entonces se acercó una gata gris aún más vieja, inclino su cabeza y dijo:
-Sí, es verdad. Es tal como lo dices. No importa cuán grande sea la energía psíquica, siempre adopta una forma. Por ello, durante mucho tiempo busqué desarrollar el poder del corazón. No soy Yo quien ejercita este poder para derrotar espiritualmente a los demás (el “ego” de los otros gatos. Como la primera gata, he dejado de pelear, me reconcilio con el adversario, me hago uno con él y no me opongo a él en modo alguno. Cuando es más fuerte que yo, cedo, me someto, por así decirlo, a su voluntad. Si una rata desea atacarme, por más fuerte que sea, no halla sitio que atacar. Pero la rata de hoy no se guiaba por las reglas. Apareció y desapareció, inapresable como un fantasma. Nunca había visto algo igual.
La vieja gata respondió:
-Lo que llamas reconciliación no procede del Ser, de la Gran Naturaleza. Es una conciliación artificial, caprichosa: un truco. Buscas conscientemente evitar la agresividad del enemigo pero, si piensas en él, por más furtivo que tu pensamiento sea, él percibe tu intención. Y entonces, aunque te muestres conciliatoria, tu mente está lista para el ataque, está preocupada; tu percepción y tus acciones se hallan profundamente perturbadas. Todo lo que emprendes con una intención consciente obstaculiza la vibración original de la Gran Naturaleza, impide el fluir de su fuente secreta y perturba el curso de su movimiento espontáneo. La única manera de adquirir una forma inapresable es no pensar en nada, no desear nada, no hacer nada, abandonarse, en los movimientos, a las vibraciones del Ser. Nada surge entonces como forma oponente, por lo tanto no existe adversario que pueda resistir.
No significa que todo los que han tratado de ejercitar carezca de valor. Cada cosa que han dicho podría ser una manera de seguir el Camino. Técnica y Corazón pueden ser idénticos. Y cuando esto sucede, la Gran Naturaleza, el “principio activo”, se integra a la técnica y manifiesta en la acción del cuerpo. La fuerza del gran Ch’i se pone al servicio de uno. El que posee un Ch’i libre sabe cómo encarar cada cosa de manera correcta, con infinita libertad. En la batalla, su mente, en estado de reconciliación, sin usar fuerza, no cede ante oro ni piedra. Sólo una cosa cuenta: que no entre en juego ni un vestigio de autoconciencia. De lo contrario, todo está perdido. Si se piensa en la meta, aunque fugazmente, todo se torna artificial. Ya no surge del Ser, de la vibración original del Bloque no tallado, y el enemigo deja de estar a tu merced y te resiste.



Entonces, ¿qué procedimiento, qué arte, debemos usar? Sólo cuando eres libre de todo vestigio de autoconciencia (un estado sin mente), sólo cuando “actúas sin actuar”, sin intención, sin artificio, en armonía con la Gran Naturaleza, sólo entonces estás en el Verdadero Camino. Abandona todas tus intenciones, ejercita la no-intencionalidad y deja que el Ser sea. Este Camino no tiene fin y es inextinguible.
Y la vieja gata agregó algo aun más sorprendente:
-No crean que lo que acabo de decir es la verdad última. No hace mucho tiempo, conocí a un gato que vivía en una aldea vecina. Día tras día no hacía otra cosa más que dormir. Nada en él daba indicios de algo parecido a una fuerza espiritual. Allí estaba, recostado como un trozo de madera. Nunca nadie lo había visto cazando una rata. Pero donde él vivía, y en los alrededores, no había ninguna rata.
Donde él iba, las ratas desaparecían. Un día lo visite y le pedí que me explicara el misterio. No me contestó. Tres veces repetí la pregunta. Permaneció en silencio.
No era que deseaba responder sino más bien que no sabía que decir. Entonces comprendí que el que sabe algo no lo sabe. Ese gato se había olvidado de sí mismo y, por lo tanto, había olvidado todo lo que lo rodeaba. Se había transformado en “nada”, llegando al grado más elevado de no-intencionalidad. Podemos decir que había hallado el Camino divino del guerrero: prevalecer sin matar. Este gato en mucho me aventaja.




Shoken, que escuchaba todo esto como en sueños, se acercó y saludando a la vieja gata, dijo:
-Desde hace mucho tiempo practico el arte de la espada pero no he alcanzado la maestría. Escuchando tus comentarios creo haber comprendido la dirección que debo seguir. Pero verdaderamente deseo que me digas algo más acerca de tus conocimientos.
La gata preguntó:
-¿Cómo podría serte de utilidad? No soy más que un animal y me alimento de ratas. ¿Qué sé yo de cuestiones humanas? Lo único que sé es que el significado del arte de la espada no reside en vencer al adversario. Y que en este Camino es posible llegar a ver las cosas desde la luz que está más allá de la ilusión de vida y muerte.
Un verdadero guerrero, a través de sus ejercicios, debe dedicarse al entrenamiento espiritual en busca de esta visión clara. Para ello, debe ante todo explorar las doctrinas básicas de Ser, de la vida, de la muerte y del principio de la muerte. Pero sólo aquel que se ha liberado de todo lo que lo aparte del Camino, especialmente de los pensamientos que lo atan y limitan, puede alcanzar la gran claridad. Libre de perturbaciones, confiando en sí mismo, liberado de su ego y de todo lo demás, el Ser y sus movimientos se manifestarán a través suyo en completa libertad tal como es necesario. Pero si existe apego en su corazón, por más tenue que sea, el Ser se ve obstaculizado y atascado. Y cuando hay un “atascado en sí mismo”, siempre aparece otro “atascado en sí mismo” que se opone al primero. Entonces, dos fuerzas se oponen y luchan por existir y las mejores funciones del Ser, capaces de producir cualquier cambio, quedan inhibidas. Luego, si aparece la muerte, la claridad propia del Ser está perdida. En ese estado, ¿cómo puede uno confrontar al enemigo de manera correcta y contemplar con calma la victoria o la derrota?.
Aun cuando uno salga victorioso, sólo será una victoria ciega que no tiene nada que ver con el verdadero sentido del arte de la espada. El Ser en sí está más allá de las formas. Y no acumula propiedades. Por eso, si uno se aferra al más mínimo objeto, la gran Fuerza queda allí atrapada y el equilibrio original está perdido.
Cuando el Ser se apega a algo, ya no es libre de moverse y de fluir en su abundancia plena. Si se altera el equilibrio del Ser, su fuerza desborda por donde puede.
Libertad significa que si uno no acumula nada, si se apoya en la nada, si no se atasca con nada, no hay fuerza ni fuerza-que-se-oponga, no hay yo ni yo-que-se-oponga. Entonces, si sucede algo, el encuentro es como si fuera inconsciente y no deja huellas. En el I’Ching se dice: “Sin pensar, sin actuar, sin movimiento, en silencio total; sólo así es posible la presencia interior, totalmente inconsciente, del Ser y de la Ley de las cosas y, finalmente, hacerse uno con el cielo y tierra”.
El que practica el arte de la espada de este modo, y vive de acuerdo con ello, está cerca de la Verdad del Camino.



Al oír esto, Shoken preguntó:
-¿Qué quiere decir que no hay yo ni yo-que-se-oponga, ni sujeto ni objeto?
La vieja gata respondió:
-Cuando existe un yo, existe un enemigo. Si no nos manifestamos como Yo, ya no habrá un adversario. Lo que llamamos “adversario” no es más que otro nombre para “oposición”. Mientras haya una forma, siempre habrá la forma opuesta. Cada vez que algo se fija, aparece una forma característica. Si no concibo mi Ser en términos de una forma en particular, ya no existe la forma que se opone. Cuando no hay oposición, no existe nada que esté en contra. Es decir que si no hay un yo ni un yo-que-se-opone, si uno se abandona completamente y se libera de todas las cosas, uno está en armonía con el universo, se unifica con todas las cosas, en la gran Soledad. Aun cuando desaparece la forma del enemigo, uno no lo nota. No es que no lo perciba, sino que no se detiene en ello; la mente se mueve constantemente libre desde la profundidad del Ser.
Si la mente está libre de toda atadura, el mundo, tal como es, nos pertenece por completo y es un mundo único que nos incluye. Se lo percibe más allá de bien y mal, simpatía o antipatía. Ya nada ni nadie puede molestarnos, porque no hay apego. Todo par de opuestos, ganancia y perdida, bien y mal, alegría y sufrimiento, se origina en nosotros mismos.
Por esta razón, en toda la extensión de cielo y tierra no hay nada más valioso que nuestro propio Ser. Un poeta antiguo dijo: “Si ya no te aferras a nada, la cuna más estrecha es espacio suficiente; pero si en tus ojos hay una partícula de polvo, el universo entero te resultará estrecho”.
Porque si en tu ojo hay una partícula de polvo, no puedes abrirlo y, por lo tanto, no tienes clara visión, esa visión que sólo es posible cuando el ojo está vacío. Esto puede servir como analogía para el Ser, que es luminoso, libre en sí de toda forma.
Otro poeta dijo”: Rodeado de enemigos, aunque soy extraordinariamente fuerte, sería aplastado si solo fuera forma. Pero el Ser mora en mí y ningún enemigo puede comprender su profundidad”.
Confucio dijo: “el Ser, aun el de un hombre simple, no puede ser arrebatado.
Pero si la mente se perturba, el Ser se vuelve en contra de nosotros. Es todo lo que puedo decirles. Recójanse y busquen dentro de sí”.
Un maestro sólo puede informar a su discípulo y ofrecerle una explicación. Pero el único que puede reconocer la verdad e integrarla es uno mismo. Esto es lo que se llama integración del Ser. La transmisión se hace de corazón a corazón. Está más allá de toda doctrina y erudición. Esto no significa contradecir al maestro.
Simplemente quiere decir que aun un maestro puede ser incapaz de transmitir la verdad. La verdad no es exclusividad del zen.
En toda enseñanza y en todo arte, la integración del Ser siempre ha sido el hilo central, y esto sólo se puede transmitir de corazón a corazón. La “enseñanza” se limita a indicar, nos orienta hacia eso que ya está dentro de nosotros sin que lo sepamos. No hay secretos que el maestro pueda “transmitir” al discípulo. Es fácil enseñar y es fácil escuchar. Lo difícil es hacerse consciente de eso que hay en uno, encontrarlo y tomar verdadera posesión de ello. Esto se llama “Observar la propia naturaleza, observar la gran naturaleza”.
Cuando esto se produce, experimentamos el Satori, el gran Despertar del sueño y de todas las ilusiones. Despertar, ver dentro del propio Ser, percibir la Verdad de Uno Mismo: distintos nombres para la misma cosa.

Maestro zen Ito Tenzaa Chuya.

El texto proviene de una escuela de esgrima japonesa de principios del siglo XVII.






martes, 22 de enero de 2013

Apuntes de AIKIDO ( I )


( la mayoría realizados en aeropuertos, consultas de médicos, dentistas, despachos,en el metro, en colas de instituciones públicas, salas de espera, etc )














domingo, 20 de enero de 2013

Estilos y Maestros de AIKIDO ( II )

 Expuesto ya  el punto ( I ) de "Estilos y Maestros de AIKIDO", normalmente a un nivel más local, en un momento u otro de su práctica y/o evolución , uno se pregunta qué clase de Aikido está practicando, y dónde tiene sus orígenes.

 Mi opinión personal es que aunque existan diferentes interpretaciones, tantas como Maestros, tantas como personas, es mi opinión indisoluble que todas las interpretaciones divergentes, forman un único y convergente AIKIDO.

Un único AIKIDO








Es precisamente, parte de la magia del Arte que practicamos que permite libres interpretaciones, variantes, nos permite poner nuestro aroma, parte de nuestro color, firma, tono, etc.
Ésta riqueza de matices, precisamente, es una cualidad tan perfectamente adaptativa a cada individuo, es precisamente, "aquello" que tiene mucho de la condición de liberación y expresividad artística que conlleva el propio AIKIDO.



Además, permite que cada individuo prospere sobre las variantes que mejor van con sus cualidades físicas, algo  no totalmente común en el resto de Artes Marciales. El AIKIDO permite un progreso de la mano de nuestros instructores y maestros, compañeros, y en última instancia, de la mano de nosotros mismos, no únicamente de una persona en concreto.

Porque precisamente es un camino, y este no lo hacemos completamente solos. El trabajo sí que lo hacemos solos, pero no el camino.


Por todo ello, no entiendo a aquellos que tratan de fragmentar y/o seccionar el AIKIDO.
No entiendo ( y no es la primera vez que lo digo en este blog ) ni entenderé a todas aquellas personas que tratan de etiquetar el AIKIDO, a la vez que indirectamente se posicionan como jueces,  en una tesitura donde postulan lo CORRECTO / INCORRECTO ( entendiéndose por supuesto, que lo correcto es lo que ellos mismos piensan y hacen )


Me parece de una estrechez mental y una poca visión global extraordinaria, y que conste que aunque no sea de mi agrado, es lícito expresar éstos casos, porque afortunadamente o desgraciadamente existen. Evidentemente tal y como expresaba anteriormente, no olvidemos que el AIKIDO es una herramienta para y  por las personas, y que las personas somos todas diferentes ( a la vez que iguales )

El primer ideograma del AIKIDO es EL AI de UNIÓN; y esto debe darse en nuestra práctica. Por eso mantenemos siempre la mente abierta a nuevos tipos de práctica, precisamente porque puede enriquecernos.
Nosotros no nacemos enseñados, nadie nace enseñado. Es la voluntad de ser enseñado y /o las ganas de aprender lo que nos diferencia, quizás. El ser capaz de cuestionarse a uno mismo. Y aquí, toda persona que sepa despertar nuestra voluntad de aprender, sea compañero, maestro, instructor, nos conduce directamente hacia el entrenamiento contínuo y tarde o temprano, al progreso.



Mantener una actitud abierta, estar puramente limpio de corazón, adaptarse a otras maneras y/o estilos
diferentes, para perfeccionar el propio camino, la propia técnica, las propias sensaciones. Todo ello contribuye a hacernos más íntegros, más auténticos, más felices.


Es por ello, que en uno u otro momento determinado de la práctica, es mi opinión que es bueno, abrirse a más instructores, a más maestros, ampliar nuestro espectro de sensaciones, combinar y hacer crecer nuestra paleta de colores, para lograr dar con cuadros más profundos, y a la vez más simples.

Todos pintamos cuadros, unos con unos tonos, otros con otros

Es una situación que debe llenarnos de alegría ( hablo por mis experiencias propias ), ya que de un modo u otro, con todas las personas con las que he tenido el placer de entrenar, han sido las que me han ayudado directa o indirectamente a aprender,  he sentido precisamente como  todo un trabajo,( su trabajo )  años de estudio y dedicación, me era ofrecido, y además me lo ofrecieron  desinteresadamente.




Es por todo ello, que en mi humilde opinión, debemos respetar, debemos mantener la mente abierta y debemos ser flexibles, fluír perfectamente con las indicaciones que nos dan, y abandonar toda clase dposicionamiento fijo, que únicamente detiene y obstruye nuestra mente

Esto me recuerda a la solidaridad que ( aunque cada vez menos ) existe en el mundo de las dos ruedas. Recuerdo hace muchos años, que mi vespa se paró en una carretera y no quiso continuar. Al cabo de un tiempo, paró un motociclista, me preguntó si estaba bien, miró la moto y me dijo: "tienes que cambiar la bujía, llevas?" -No-, "no te preocupes". Dicho ésto, el motorista se marchó a a la media hora llegó con una bujía nueva que me permitió seguir circulando. Agradecido, le dije:
"¿Cómo puedo agradecértelo?
Y me contestó:
" No me lo agradezcas a mi, párate siempre que veas a otro motorista en apuros y nos estaremos ayudando unos a otros"


viernes, 18 de enero de 2013

El Arte de la Paz, Paz Abundante


Como complemento a la bibliografía recomendada desde este humilde blog , quiero añadir un par de libros de John Stevens, ( autor también del genial  "El libro del AIKIDO " ) los cuales considero indispensables,  ( en este caso con LINKS de acceso al propio libro )  siendo este primero , " El Arte de la Paz ", escrito por O´Sensei, Morihei Ueshiba.




La riqueza de formas,  y la interpretación abierta de los poemas recogidos en este libro, lo hacen especialmente recomendable no tan solo para los practicantes de la vía del AIKIDO, si no también para todo aquel aficionado a la lectura lírica. A su vez, la complejidad de las imágenes expuestas invitan a revisar el propio camino y a la reflexión sobre la evolución y aportación personal.


El otro libro interesante donde se nos muestra la biografía del Fundador del AIKIDO es PAZ ABUNDANTE, indispensable también para enriquecerse en los orígenes del AIKIDO e indirectamente, profundizar en el conocimiento de las artes marciales




ambos libros, son transcripciones  de John Stevens, autor de diversos libros de AIKIDO, maestro budista convencido y  maestro de AIKIDO,  concretamente alumno de Shirata Rinjiro sensei.









Aqui dejo un link a una entrevista:

LINK ENTREVISTA JOHN STEVENS:
http://www.aikido-world.com/articles/JohnStevens-interview1.htm


LINKS al libro  "EL ARTE DE LA PAZ":
http://www.acharia.org/downloads/El_Arte_de_la_Paz_Aikido_Spanish.pdf

http://www.oshogulaab.com/ZEN/TEXTOS/Ueshiba_arte_paz.htm


LINKS  al libro "PAZ ABUNDANTE:"
http://www.fileden.com/files/2008/11/10/2181954/John%20Stevens-%20Paz%20Abundante.pdf

miércoles, 16 de enero de 2013

Estilos y Maestros de AIKIDO ( I )

Sucede, especialmente cuando uno empieza a entrenar y a descubrir el AIKIDO, que fruto de esa primera ilusión, nace la  sensación "del que está sintiendo y descubriendo cosas nuevas" en las que  uno suele interesarse con todo lo relacionado con el Arte del AIKIDO de una manera muy activa.

No digo, que no sea esto algo que no se haga después con los años de práctica, tan solo que "parece", que la actitud más generalizada, es aquella que se asemeja aparentemente a la de un niño con un juguete nuevo.


Hace demasiado tiempo que dejamos de ser niños, y eso ciertamente no volverá. Pero quizás no haga tanto tiempo que realmente nos ilusionamos por algo.
Quizás sea por este motivo por el cual el AIKIDO en su primera fase,( y esta es mi opinión personal )  nos hace vibrar como los niños/as que un día fuimos.

Todo lo que queremos es explicarlo a todo el mundo, hablar de ello con nuestros amigos y familia, porque parece que hayamos dado con algo que, después de todo, nos gusta limpiamente.


Evidentemente, esto es algo limitado a todas aquellas personas que se han sentido atraídas por el AIKIDO, y aqui entran, desde aquellas personas que lo practicaron tiempo atrás pero tuvieron que dejarlo por motivos varios y ahora retoman,  desde aquellos que han leído y tienen curiosidad, los  que  se han formado en otras Artes Marciales, los que no tenían ni idea del tipo de "karate" que era el AIKIDO, etc
( ciertamente, motivos, tantos como personas )
 Al no ser exactamente niños, esa curiosidad inicial es precisamente también la consecuencia de la pasión de nuestro maestro por el Arte del Aikido, es decir, de su capacidad para transmitirnos su devoción y compromiso con el AIKIDO. Como no somos todos iguales, cada maestro transmite de un modo diferente. Además, como no todos recibimos el mensaje exactamente igual, cada uno de nosotros capta una parte o bien todo el mensaje bajo el filtro de su propia persona.




Al margen de los valores relacionados con la docencia, la experiencia previa, los años de práctica, los cursos, el estilo, la marcialidad,el reconocimiento etc, está la capacidad para transmitir conocimiento a todas las personas.


Ésto es algo que realmente es particular en cada maestro de AIKIDO.

Valga el siguiente  ejemplo para dar una explicación:

Hay maestros que son de línea dura, esto es: No hablan, no corrigen, no te miran. Trabajan con sus alumnos, los sacan de  ukes y si aterrizas allí, pues quizás te parezca descortés y frío. Si vuelves no les importa, si no vuelves, tampoco.
Luego hay maestros de línea media, hablan contigo, te corrigen, pero no van a hacerte más caso que ese.
Al día siguiente te tratarán exactamente igual.
Y luego hay maestro de linea abierta, hablan contigo, te corrigen, te tratan como un igual, y no tienen reparos en sacarte de uke, o darte amplias explicaciones. Cada día te irán integrando un poco más.

Esto, es tan solo una pequeña pizca de lo que existe realmente, de lo que uno puede encontrarse, ya que tratar de definir a los maestros, es algo tan aparentemente inútil como tratar de definir a las personas. Somos todos diferentes e iguales al mismo tiempo.

Sea cual sea el dojo y o el maestro con el que nos encontremos en un primer momento, si ha sabido despertar en nosotros la necesidad de aprender y de continuar aprendiendo, es mi opinión, trabajo suficiente. Luego ocurre, que como los "niños" que citaba al principio del texto, esa ilusión inicial decae, porque empieza a descubrir realmente el tipo de trabajo que se está realizando y se divisa en el horizonte, en la lejanía, la complejidad técnica, cultural  y espiritual del propio AIKIDO. Es aqui cuando ya como adultos, nos sentimos atraídos intelectualmente, de un modo físico también, de una manera mucho más madura.
Es entonces cuando los famosos muros del AIKIDO empiezan a surgir delante nuestro, ( el muro simboliza un progreso, y la dificultad para alcanzar ese progreso )  y es también el momento en el que uno es puesto a prueba por uno mismo.


Expuestas éstas ideas, ahora  esto me conduce al campo que quería tratar especialmente, siendo este el de los estilos y los maestros de AIKIDO.




El genial Arte que practicamos, creado por O´Sensei, Morihei Ueshiba, tuvo sus fuentes marciales en diversas artes tales como el Dayto Ryu del maestro Takeda, inclusive el arte de la lanza ( sojutsu ) el arte del sable, e incluso el mismo Judo, entre otras.


 



En su evolución personal, vuenta la historia, que O´Sensei tuvo un momento de revelación metafísico que cambió su actitud transformándolo cada vez más en una persona más espiritual.
El incipiente y fiero guerrero de antaño fue cambiando a la vez que pulió su Arte, inicialmente "Ueshiba -ryu aiki-bujutsu , después AIKI BUDO, y finalmente AIKIDO.



No voy a centrarme más en la historia de O´Sensei porque es sobradamente conocida por todos.

En los diferentes periodos de evolución de O´Sensei, es evidente que tuvo diferentes alumnos. Alumnos que estuvieron con él en su fase más dura, el famoso "dojo del infierno", y alumnos en su fase más sutil y evolucionada.


Siempre se nos habla, o son reconocidos,  los maestros que estuvieron directamente con O´Sensei, como claros referentes del AIKIDO, tales como Nobuyoshi Tamura, Koichi Tohei, Morihiro Saito, Gozo Shioda, Kenji Tomiki, Minoru Mochizuki, y posteriormente,Y.Yamada, M. Satome, Shoji Nishio, S.Yamaguchi,  Y.Kitaura, y un largo etc.
Es evidente que son el propio legado el AIKIDO, al margen, del amplio trabajo realizado por su Kissomaru Ueshiba, hijo del fundador, incluyendo especialmente la labor de internacionalización, divulgación y
expansión del Arte del AIKIDO.













 

 




De estos maestros iniciales, surgieron Estilos de AIKIDO,  tales como el Yoshinkan del maestro Shioda, o el Iwama Ryu, del maestro Saito, el estilo de AIKIDO TOMIKI, del maestro Tomiki ( curiosa fusión del Aikido y el Judo ), el KI AIKIDO del maestro Tohei, el estilo Yoseikan del maestro Mochizuki, etc

Todos estos estilos, no son si no interpretaciones personales, evoluciones, vidas enteras dedicadas al estudio de las sensaciones propias y ajenas respecto al Arte del AIKIDO,  y todos estos estilos,  han perdurado hasta hoy.